Aunque el Ayuntamiento de Puebla reportó el supuesto retiro de 276,710 metros lineales de cableado en desuso, las llamadas “telarañas” de cables continúan colgando de postes y atravesando calles de la capital, lo que pone también en duda el alcance de los resultados anunciados por la administración del alcalde José Chedraui.
Un breve recorrido de Imagen Poblana permitió identificar puntos donde el problema sigue siendo evidente, incluso en zonas cercanas al centro de la ciudad, uno de ellos se encuentra en las calles 4, 8 y 10 Oriente, en la esquina con 4 Norte, a unos pasos del Palacio Municipal, donde despacha el edil.
La situación también persiste en colonias como Amalucan y Bosques de San Sebastián, así como en el parque del Carmen y sus alrededores, donde el cableado acumulado es parte del paisaje urbano.
Los puntos observados muestran que, pese a las aparentes jornadas de retiro, todavía queda trabajo por hacer para limpiar las calles de infraestructura abandonada.
Durante la comparecencia del 20 de octubre, Karina Asunción Romero Sainz, titular de la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano, informó que entre el 1 de octubre de 2025 y el 30 de septiembre de 2026 el programa Descableando permitió retirar 276,710 metros lineales de cable, más de 10,723 acometidas e intervenir 1,580 postes en 18 zonas del municipio.
Los trabajos se hicieron con apoyo técnico de empresas como Telmex, Megacable y Totalplay.
Sin embargo, las cifras oficiales contrastan con lo que todavía se observa en distintas calles y colonias, por lo que la pregunta es inevitable: si buena parte de esos cables ya no presta ningún servicio, ¿por qué siguen colgados durante meses o años, a la vista de los habitantes y de las propias autoridades municipales?
Una de las explicaciones es que el cableado pertenece a distintas compañías de telecomunicaciones, cuyos trabajos de instalación, desconexión y mantenimiento no siempre incluyen el retiro oportuno de los materiales que quedan fuera de servicio.
Mientras se eliminan algunos tramos, también pueden instalarse nuevas líneas, lo que dificulta mantener ordenada la infraestructura aérea.
El problema no es únicamente estético, los cables sueltos o caídos pueden convertirse en obstáculos para peatones y conductores, además de representar riesgos cuando se enredan con otros tendidos o quedan a baja altura.
Por ello, el retiro debe contemplar no solo los postes y las líneas identificadas durante las jornadas oficiales, sino también los puntos donde persisten acumulaciones de material abandonado.
¿Hay sanciones para las empresas que no retiran su cableado?
No hay multas directas y consolidadas en la ley municipal específicamente por dejar cableado en desuso abandonado, aunque se han planteado medidas legislativas para responsabilizar a las compañías por dejar infraestructura en desuso.
Es importante que la administración municipal precise qué disposiciones vigentes permiten sancionar estos incumplimientos, cuántos procedimientos se han iniciado y qué empresas han sido requeridas para retirar sus instalaciones.
El programa Descableando, en caso de ser ciertas sus cifras, es un avance en el ordenamiento urbano, pero los resultados también deben medirse por las condiciones que permanecen en las calles.
La administración de Chedraui tiene el reto de ampliar la cobertura de los trabajos, atender las denuncias ciudadanas y transparentar qué zonas han sido intervenidas y cuáles continúan pendientes.
Mientras en las inmediaciones del Palacio Municipal y en colonias de la "capital imparable" sigan visibles las “telarañas” de cables, el retiro de “cientos de miles” de metros no será suficiente para dar por resuelto el problema.