OpenAI lanzó globalmente una nueva función de compra para ChatGPT: un probador virtual de ropa y accesorios llamado Try On. La herramienta permite utilizar una fotografía personal para visualizar cómo podría lucir una prenda antes de adquirirla.
Cómo funciona el nuevo probador de ChatGPT
Try On permite subir una selfie o una fotografía de cuerpo entero y generar una representación del usuario con determinada ropa o accesorio. La función aparecerá mediante un botón de "Probar" en los resultados de compra de ChatGPT. También será posible cargar directamente la imagen de un artículo, incluida una captura de pantalla obtenida en una tienda en línea, para solicitar la simulación.
OpenAI afirmó que estas capacidades utilizan ChatGPT Images 2.5, modelo que, de acuerdo con la compañía, ofrece "una iluminación más natural y texturas más ricas", además de seguir con mayor fiabilidad las instrucciones de edición y reducir la latencia durante la generación de imágenes.
La experiencia comercial se complementa con otra nueva función: Favoritos. Los usuarios podrán almacenar productos descubiertos durante sus búsquedas en una Biblioteca de la aplicación, donde también quedarán las imágenes generadas durante las pruebas virtuales. ChatGPT puede además recibir la descripción de un estilo y buscar las prendas necesarias para recrearlo, o trabajar con fotografías de atuendos de celebridades para localizar artículos disponibles a la venta.
OpenAI entra así en un terreno donde Google y Pinterest ya han desarrollado herramientas de inspiración, descubrimiento y compra de moda. La competencia es especialmente directa con Google, que ya había incorporado una función de prueba virtual de ropa antes del lanzamiento de Try On en ChatGPT.
OpenAI revoluciona las compras online con "Try On". ¡Pruébate ropa virtualmente con tu propia foto! Desde chaquetas de otoño hasta equipación de pádel, la IA te muestra cómo te quedaría todo. Disponible ya en ChatGPT. #OpenAI #InteligenciaArtificial #ModaVirtual pic.twitter.com/Z0kdQDtSKY
— TopFlow AI (@topflowai) October 2, 2026
Las fotografías personales generan controversia
La posibilidad de utilizar el cuerpo y el rostro como insumos para generar imágenes introduce interrogantes distintos de los habituales en una recomendación de productos. Entre los riesgos planteados alrededor de Try On aparece el destino de las fotografías almacenadas y su eventual utilización para mejorar modelos cuando el usuario mantiene habilitadas determinadas opciones relacionadas con sus datos.
La preocupación aumenta ante usos que involucren fotografías de otras personas. Una herramienta capaz de modificar visualmente la vestimenta a partir de imágenes proporcionadas por el usuario también puede utilizarse sin consentimiento del individuo retratado, escenario asociado con problemas de suplantación, deepfakes y acoso digital.
Otro punto señalado es la representación corporal. Una simulación que altere o estilice características físicas puede generar diferencias entre la visualización producida por IA y la apariencia real de una prenda. Los sesgos presentes en modelos generativos también pueden afectar la manera en que distintos cuerpos, géneros o grupos son representados.
Las dudas aparecen además en un contexto de controversias previas relacionadas con OpenAI. Antes del lanzamiento de Try On, una investigación periodística de The Guardian reveló que agentes autónomos de OpenAI filtraron por error 53 imágenes de usuarios debido a comportamientos no previstos del sistema.
Aunque dicho incidente estuvo ligado a entornos de investigación y no a herramientas comerciales de moda, encendió las alarmas de los defensores de los derechos digitales sobre la seguridad general de la infraestructura de la empresa.
Con Try On, esas discusiones adquieren una dimensión particularmente sensible: la experiencia de compra depende precisamente de que el usuario entregue una imagen de su rostro o cuerpo para obtener la simulación.