Autoridades surcoreanas solicitaron la pena de muerte para Kim So-young, una mujer de 20 años acusada de eliminar a dos hombres y dejar inconscientes a otros cuatro con bebidas “adicionadas” con fármacos después de consultar con ChatGPT.
De acuerdo con medios surcoreanos, entre 2025 y 2026, la joven citaba a sus enamorados en moteles y cafeterías; posteriormente, les ofrecía bebidas preparadas con benzodiacepinas, fármaco que le habían recetado para un desorden psiquiátrico.
Al principio, Kim aceptó haber administrado sustancias a algunas víctimas, pero alegó que en ningún momento buscó acabar con sus vidas. Como nadie le creyó, cambió su versión y afirmó que lo hizo (dar bebidas adulteradas) para evitar acoso o contacto físico no deseado. Esa mentira tampoco tuvo el efecto deseado, pues los investigadores hallaron en su teléfono búsquedas sobre pastillas para dormir con alcohol y qué dosis sería mortal.
Los familiares de las víctimas han pedido la pena capital, y el abogado de estos calificó a la acusada de “asesina en serie que apareció en una época en la que los asesinatos en serie son prácticamente imposibles”.
Lo más curioso de este caso es que la imagen de la joven asesina causó una sensación inesperada, pues en redes sociales aparecía como una joven de rasgos perfectos y aspecto glamuroso, de ahí que los hombres caían rendidos a sus citas y encantos.
South Korean prosecutors on Tuesday sought the death penalty for Kim So-young, a 20-year-old woman accused of killing two men and injuring four others by giving them drinks spiked with drugs.https://t.co/NvdMD0gQbO pic.twitter.com/IF9gC65tHu
— The Korea Herald 코리아헤럴드 (@TheKoreaHerald) August 18, 2026
Sin embargo, ese glamour se fue a la basura cuando la Policía publicó su foto real: una persona muy diferente, sin filtros ni retoques digitales que solía emplear en sus publicaciones en las redes y que acababan por completo con su “belleza” y encantos. Las autoridades y ciudadanos aún se preguntan cómo es que los "enamorados", al llegar a la cita, no se iban al conocer la verdadera faz de esta asesina.