-Papá ¿Cuánto ganas por hora?
El padre dirigió un gesto muy severo al niño y repuso:
-No me molestes, que estoy cansado.
-Pero... papá –insistía- dime, por favor, ¿Cuánto ganas por hora?
La reacción del padre fue menos severa. Solo contestó:
Ocho pesos por hora.
-Papá ¿Me podrías prestar cuatro pesos?
El padre montó en cólera y le dijo:
-Vete a dormir y no me molestes.
Había caído la noche.
El padre había meditado lo sucedido y se sentía culpable y, queriendo descargar su conciencia dolida, se asomó al cuarto de su hijo. En voz baja preguntó al pequeño:
- ¿ Duermes hijo mío ?
- Dime Papá.... (contestó entre sueños).
- Aquí tienes el dinero que me pediste (respondió el Padre).
El pequeño le dio las gracias y metiendo su manito bajo la almohada sacó unos billetes.
-Ahora ya completé el dinero.... tengo ocho pesos. ¿Me podrías vender una hora de tu tiempo?
Notas Relacionadas
Gobierno del estado genera bienestar con viviendas en San José Chiapa
02 de mayo de 2026
Tonantzin Fernández refuerza estrategias para garantizar entornos seguros para las infancias
02 de mayo de 2026
El pueblo trabajador está en el centro de las decisiones: Laura Artemisa
01 de mayo de 2026
Con turnos día y noche, Gobierno Estatal rescata la 20 sur en El Mirador
01 de mayo de 2026
Sistema de transporte por cable transforma integralmente la movilidad: García Parra
01 de mayo de 2026
Ceci Arellano y Tonantzin Fernández llevan alegría a miles de niñas y niños con el Festival Tlazopilli